
Intimidades de un Entrenamiento - Para el elogio profundo
Fecha Lunes, 28 agosto a las 09:09:22 Tema
El deporte es siempre una demostración de lo mejor que tiene el ser humano, y mas en estos tiempos donde la miseria, el encono y las guerras muestran la poca solidaridad que existe entre nosotros.
La protagonista de nuestra historia se llama Mariana Nuñez, preseleccionada para intervenir en el próximo mundial de padel a disputarse en España
- Murcia, representando a Uruguay en octubre próximo.
Hace dos meses la pre selección entrena con el profesor Diego Miller en Montevideo dos veces por semana, varias jugadoras viajan desde Maldonado 130 kilómetros y regresan tarde cada noche trabajando al día siguiente desde muy temprano.
Mariana vive en Montevideo y asistió a todos los entrenamientos, ya participo de mundiales y es una gran jugadora, de las mejores del equipo; mientras entrena, su marido, pacientemente, pasea su bebe en brazos para que no distraiga a su madre y con muchísimo sacrificio las preseleccionadas dejan todo en la cancha entrenamiento tras entrenamiento, hasta hacen un pozo común para comprar las pelotas para poder entrenar.
Cuando me ofrecieron la conducción de la selección y llevar adelante la preselección estuve dispuesto a viajar y a poner todo de mi, viendo el sacrificio de estas chicas con escasos recursos económicos en la mayoría de ellas.
Fue así que organice un entrenamiento en jornada doble de 8 horas cada dia, fue realmente intenso, con trabajos físicos que llevaron al agotamiento, monitoreando pulsaciones y teniendo como colaboradores a Eduardo Bengoechea (ex Capitán de Copa Davis y gran jugador de tenis y padel) y un entrenador español invitado, Tivo Rubio oriundo de las Islas Canarias.

Durante la cena cada jugadora expuso todo su esfuerzo por tratar de ser de la partida y el poco o ningún apoyo que reciben por parte de las instituciones, dado que recién se creo la Asociación Uruguaya de Padel, cosa que el entrenador español no podía creer dado el apoyo que tienen en su país, lo que motivo a invitar al equipo cinco días antes del mundial a su hotel/Spa en las islas Canarias y adaptarse a las canchas, al suelo y al clima.
Al preguntarle a cada jugadora una serie de preguntas técnicas, tácticas, de juego y si podría ir al mundial en el caso de quedar seleccionada sin ayuda económica del país la mayoría dijo que haría el esfuerzo por tratar de ir y que creía que si; al llegar el turno de Mariana Nuñez dijo no poder viajar a España casi con certeza por su bebe, por las obligaciones laborales y por no poder delegar en su marido tantas responsabilidades; en ese momento recordé que fue la que cumplió los cincuenta abdominales mas rápido, en un repaso de los entrenamientos la primera que se disponía para cada trabajo, y no habiendo faltado jamás en esos dos meses. Se había trasladado con su familia por el fin de semana de entrenamiento y convivencia a la casa de una compañera entregando lo mejor de si, tratando de no mostrar mi asombro le pregunte el porque de tanto esfuerzo, pensó unos instantes y me dijo que si no viajaba y daba todo de si era un espejo para sus compañeras y que hasta el ultimo día apoyaría al grupo para que Uruguay este lo mas alto posible en el mundial y que esperaba hasta ultimo minuto un milagro para poder ir ...
Mas de una vez al tener que viajar al Uruguay para asistir a los torneos o conducir los entrenamientos me cuestiono el sacrificio que asumí, Mariana nos da un ejemplo a todos que el deporte y personas como ella son los que hacen que le abramos un crédito a la raza humana tan devaluada por estos días, y ojalá aparezca un milagro, porque el equipo necesita de ella como jugadora y sobre todo como persona.
Emilio Forcher
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