
Amor y sacrificio por el Padel
Fecha Martes, 26 diciembre a las 14:04:10 Tema
Relata Emilio Forcher desde Uruguay.... Estando en Punta del Este recibo una invitación de la Asociación Uruguaya de Padel para asistir al cierre del 2006 por parte de esta nueva Asociación que tanto ha hecho por el padel Uruguayo desde que asumió la conducción del mismo a mediados del corriente año. Diego Miller, un luchador incansable de este deporte
leyó todo lo que se hizo y se premió a los mejores jugadores de todas las categorías, luego se les entregó a las jugadoras de la pre selección de Uruguay, que por primera vez no participaron de un mundial, un certificado por el trabajo realizado durante mas de tres meses.
Un lunch al llegar y un asado al concluir la entrega de premios fue el broche de un dia magnifico sin dudas.
Al salir de Punta del Este tuve dos horas y media de viaje, la entrada a Montevideo estaba congestionada y una llovizna constante dificultaba el manejo.Al entrar a Montevideo tuve que bordear toda la rambla y la costanera de Montevideo hasta llegar a las instalaciones del Club EL TRIDENTE que es donde las jugadoras entrenaron dos veces por semana.
El regreso fue igual, ya de noche, con el cansancio del día y con una ruta por delante de casi ciento cincuenta kilómetros totalmente oscura.
Fueron cuatro peajes en total entre ida y vuelta, medio tanque de nafta y el cansancio que se apoderaba de mi kilómetro tras kilómetro.
Para mi decepción y esperando leer 30 o 40 kilómetros el primer cartel después de manejar durante un largo trecho me marcaba 72 Kms.
Me acordé de horas atrás en la ceremonia de entrega de premios de Claudia Fernandez, de Nuti Gracía y de Rosario Felló, todas ellas de Maldonado (Punta del Este) que hicieron durante tres meses y medio ese mismo viaje con la ilusión de participar en el mundial.
Claudia es estudiante, Nuti es encargada de un apartamento y Rosario trabaja en una clínica de Punta del Este, desde ya que a ninguna le sobra nada, es más, sacaron un crédito para poder entrenar y asistir a Montevideo y lo mismo para pagarse el pasaje de avión para el Mundial de Murcia que por una deuda que mantenía un particular con la Federación Internacional no las dejaron jugar y se levantó el problema 72 horas antes del evento y ya no podían solicitar licencia en sus respectivos trabajos.
58 Kms. decía el cartel que estaba a mi derecha, bajé la ventanilla pues el cansancio de adueñaba de mi y pensé en lo cansadas que volverían, pues yo me estaba durmiendo y no había entrenado.
Mi consuelo fue que me levantaría tarde y me acordé que Rosario lo hacía a las 5,30 hs. pues entra a las 7 horas a trabajar, recordé todo lo que escribí del mundial de la verguenza, de que fue al único mundial que no asistí y me sentí egoísta, pues después de hacer un solo viaje caí en la realidad del esfuerzo de estas tres jugadoras que dieron todo de si durante tanto tiempo.
Todo el 2007 será para pagar el crédito en que estas jugadoras se metieron para poder participar de una preselección, con el único premio de asistir a un mundial en Europa, en España, donde el padel es verdaderamente profesional, pero los dirigentes de turno, los empresarios, los que negocian con el deporte le dieron la espalda y así perdieron su ilusión.
Entraba ya en Solanas, faltaba muy poco para llegar y una sensación difícil de explicar, de orgullo, de grandeza se apoderó de mi, fui la persona que las tuvo como entrenador, que trató de apoyarlas, que volqué lo poco que pude por el poco tiempo que tuvimos, que las alojé en mi casa y que pasamos tres dias espectaculares, no fueron jugadoras, fueron gladiadoras que dieron todo de si y que son un ejemplo como seres humanos, deportistas y padelistas, algo que todo el mundo debería saber.
Desde Uruguay, Emilio Forcher
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